Para Ecología el derrumbe de tierra no fue por el desmonte

 

El Ministerio de Ecología de la provincia emitió su fallo sobre el derrumbe de tierra en una chacra ubicada en las sierras centrales de la provincia y tras el trabajo de los técnicos en el lugar del fenómeno, se informó ayer que en ese sector de Aristóbulo del Valle no se produjo desmonte alguno.

El particular suceso tuvo lugar durante una fuerte tormenta acompañada con caídas de rayos, el pasado Jueves Santo, en tierras pertenecientes al colono Virginio Da Vega, ubicada en la colonia Yerbal, a unos 20 kilómetros de la ruta provincial 9, en el corazón de las sierras centrales.

El propio Da Vega fue quien tras una recorrida por sus tierras descubrió el desplazamiento de tierra en una pronunciada pendiente. Asombrado, el agricultor recorrió la zona del fenómeno y detalló que la tierra desplazada arrasó con unos 300 metros de selva, dejando un hueco de 50 metros de ancho y 6 metros de profundidad.

“Luego de haber recorrido el lugar señalado como área afectada por el desplazamiento del suelo, técnicos del Ministerio de Ecología, entre ellos la ingeniera agrónoma María Elena Benítez, directora de Planificación Rural de la Subsecretaría de Ordenamiento Territorial, indicaron que se pudo comprobar in situ que la zona no ha sufrido desmontes”, detalla el informe de Ecología al que tuvo acceso ayer El Territorio.

“Los especialistas indicaron que el lugar presenta características de suelo del tipo 6B (con pendientes muy pronunciadas), donde a raíz de las fuertes lluvias de los últimos días se produjeron desmoronamientos de piedras que al desplazarse, también arrastraron árboles de raíces superficiales, en efecto cascada”, se indica en el informe presentado ante las autoridades de la cartera ambiental.
Además, la ingeniera agrónoma María Benítez consideró que “sería conveniente que los técnicos de Minas y Geologías de la provincia examinen el lugar para determinar por qué se produjo ese desmoronamiento”.

Según el detalle de los técnicos de Ecología, “es un lugar totalmente pronunciado y muy rocoso, tanto así que descender es muy dificultoso, aunque se examinó el área por completo y no se encontraron árboles quemados”, en referencia a los dichos de vecinos cercanos al lugar del desplazamiento de tierra, que habían asegurado a distintos medios de prensa que muchos de los árboles que habían sido arrasados por la masa de tierra y piedras tenían sus copas quemadas, Por esa descripción se había conjeturado que los rayos pudieron haber sido una de las causales del derrumbe en la pendiente pronunciada.

La ingeniera agrónoma recalcó que descender en ese tipo de suelo, con piedras y raíces sueltas, “puede tornarse muy peligroso, por lo que se aconseja a las personas no tomarlo como un punto turístico”.

“Lo que ocurrió fue un fenómeno físico y por efecto de la gravedad, y se hace hincapié en la diferencia entre un fenómeno anterior, como el ocurrido en Colonia Aurora, y el reciente, recalcando que en esta oportunidad la zona es de abundante monte cerrado, con árboles de media talla, añosos y que crecen aún en suelo pedregoso”, detalla finalmente el documento final de Ecología en relación a lo que pudieron constatar en la propiedad del colono Virgilio Da Vega.

 

“Poder prevenir”

En la edición de ayer de El Territorio, el geólogo Fernando Crivello, de la Dirección General de Geología y Minería, había precisado que el fenómeno se dio en “una pendiente inclinada con bastante desarrollo de suelo al que se le ha quitado vegetación, y el impacto de la lluvia hizo sobrepeso”.

Dijo además que hay estudiar cómo prevenir estos sucesos porque “de darse en una zona poblada, es muy probable que pueda haber víctimas”.