Hay alcohol en el 90% de accidentes en la provincia

 

Entre jueves y domingo, la mayoría de los protagonistas de siniestros viales en Misiones había bebido, de acuerdo a Atención Primaria de la Salud.

En el 90 por ciento de los accidentes de tránsito que se registran en Misiones durante los fines de semana está presente el alcohol, de acuerdo a cifras de Atención Primaria de la Salud (APS) de la Provincia. A su vez, la tierra colorada es la cuarta jurisdicción del país con mayor cantidad de muertos en siniestros viales.

El subsecretario de APS, Martín Cesino, reconoció que el alcohol se encuentra en la mayoría de los accidentes que se producen al finalizar la semana.

“Lo vemos en Emergencias y en los traslados, los días jueves, viernes y sábado en la mayoría de la asistencia con siniestros viales encontramos personas alcoholizadas, un 90 por ciento. La mayoría son menores de 45 años de edad y pasa en Posadas, Alem, Oberá, San Vicente. Alcohol y otras sustancias”, advirtió.

Desde el Concejo Deliberante de Posadas se busca cambiar la norma y cualquier persona que maneja deberá tener cero presencia de alcohol en sangre. “Nosotros estamos totalmente de acuerdo, desde el Ministerio de Salud apoyamos esa iniciativa, toda persona que conduzca no puede tomar alcohol, tiene que tener cero porcentaje de alcohol, porque aunque sea un porcentaje menor ya causa problemas en los reflejos”.

El funcionario lamentó que constantemente haya que lamentar victimas fatales en rutas o ciudades.

“El fin de semana pasado hubo ocho muertos en accidentes de tránsito. Uno en San Vicente tenía 2,23 de alcohol en sangre, lo que es muchísimo, y la mayoría de los lesionados que entran de madrugada los fines de semana a Emergencias llegan bajo los efectos del alcohol, son agresivos y es dificil atenderlos y no sabés si es por la contusión o por el alcohol”.

“Los misioneros deben reflexionar”
Misiones es la cuarta jurisdicción del país donde el año pasado murió más gente como consecuencia de accidentes de tránsito, después de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, que superan ampliamente la extensión territorial y la población de la tierra colorada.

La estadística de personas fallecidas en accidentes de tránsito es publicada todos los años por la asociación civil Luchemos por la Vida, que se dedica a la tarea de prevención de accidentes automovilísticos con el propósito de evitar más muertes. De acuerdo a esos estudios durante 2013 hubo un total de 7.896 muertos en todo el país, y de ese total 2.457 ocurrieron en Buenos Aires, 698 en Santa Fe, 553 en Córdoba y 396 en Misiones, que son las cuatro provincias donde se dio la mayor cantidad de decesos.

Alberto Gasparini es capacitador de Luchemos por la Vida desde hace mas de 20 años y dialogó con El Territorio a propósito de estas cifras que a muchos pueden sorprender, pues ubican a Misiones como uno de los lugares del país donde muere más gente como consecuencia de imprudencias al sentarse frente al volante. “Es cierto que Misiones es mucho más chica y tiene menos población que las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, y sin embargo figura cuarta en el ranking nacional, por lo tanto creo que los misioneros deberían reflexionar sobre cómo conducen, porque estos números reflejan un grave problema social que además es una tendencia que se viene dando desde hace diez años”, destacó.

Seguidamente el representante de Luchemos por la Vida explicó que “las estadísticas que nosotros hacemos todos los años están basadas en información oficial dada por la Policía y por los municipios”, y destacó que “lamentablemente los números nos muestran que tenemos un promedio nacional de 22 personas que mueren por día por causas relacionadas con la conducta vial, es decir que prácticamente cada hora está muriendo alguien en algún lugar del país”.

El capacitador explicó que para bajar ese número es imprescindible avanzar en dos acciones concretas: la educación vial y los controles por parte de las autoridades.

“La educación para peatones, automovilistas y conductores de moto es esencial, porque la gente no conoce las reglas del tránsito y por eso no las respeta y la calle es un caos. Debemos trabajar esta cuestión desde la escuela primaria, tratando de que las nuevas generaciones puedan revertir las estadísticas actuales”, señaló.

Seguidamente explicó que “la otra gran pata son los controles y sanciones que se deben brindar constantemente, porque pertenecemos a una cultura que necesita que la vigilen para que cumpla las reglas. Entonces si no hay inspectores en rutas y calles los automovilistas no respetan las velocidades máximas ni las mínimas. Necesitamos mayores y eficientes controles con sanciones bien duras para los que no cumplan las normas”.

“Hay que avanzar en educación”
María Elena Magri es referente de la organización civil Estrellas Amarillas Posadas, que trabaja en la concientización sobre la seguridad vial. En conversación con El Territorio, admitió que “en materia de concientización, en Misiones nos falta mucho, hay como un descontrol en el tránsito, y los fines de semana se puede ver a los conductores alcoholizados andando por la costanera y por el centro de la ciudad”.

Evidenció que hay controles, pero que resultan insuficientes, por lo que se mostró a favor de las iniciativas que promueven la tolerancia cero de alcohol para conductores de vehículos.

“Somos hijos del rigor, y esta medida es la que puede evitar que una persona salga ebria de una fiesta y suba a su auto y pueda representar un peligro para sí mismo y para los demás”.

Analizó que en Posadas y en la provincia se debe avanzar en la cultura del respeto por las normas de tránsito. “Si comparamos con otras ciudades, estamos atrás y hay mucho por hacer en educación y concientización para evitar muertes que son prevenibles”. Estrellas Amarillas promueve la seguridad vial mediante los testimonios de sobrevivientes de accidentes, o familiares de personas fallecidas en siniestros.

“Es una lástima, pero la gente no toma conciencia y por eso nuestro objetivo es dar testimonio de nuestro dolor, para tratar de generar un cambio positivo, esto lo hacemos en charlas y articulados con la Municipalidad también”.

María Elena perdió a su hijo Lautaro (17), que viajaba como acompañante en el auto que despistó en enero de 2011 en Jauretche y Quaranta, siete meses después murió otro joven, Rodrigo García.

“Hay que educar, todos somos responsables del tránsito”, dijo.

Velocidad, la primera causa

Con respecto a cuáles son las principales causas que provocan los accidentes de tránsito, Alberto Gasparini dijo que en el primer puesto se ubica el exceso de velocidad, seguido por el consumo de alcohol, la falta de uso del cinturón de seguridad o del casco y finalmente el uso del celular o el cansancio por falta descanso.

Al explicar esas causales, el educador vial dijo que “el exceso de velocidad es no respetar las velocidad máxima de cada camino, por ejemplo ir a 50 kilómetros en una calle ya es un exceso, porque en la mayoría hay que circular a menos de 40”.

También advirtió “que ir muy despacio en rutas o autopistas también atenta contra la seguridad, porque genera taponamientos en el tránsito, por eso si se quiere ir más lento hay que ir por los carriles correspondientes”.

En cuanto al consumo de alcohol, Gasparini dijo que es la segunda causa de accidentes fatales. “En algunas provincias como Córdoba hay tolerancia cero al alcohol en sangre cuando se conduce, pero en la gran mayoría, en la que también está Misiones la tolerancia es de 0,5 gramos por litros de sangre, y esta es una cuestión que lamentablemente se repite en la mayoría de los accidentes, porque todavía no logramos generar la conciencia social necesaria para entender que nunca se puede manejar si antes se tomó alcohol”, destacó.

En la lista de causales de accidentes también figura la omisión del uso del cinturón de seguridad para quienes van en auto y del casco en el caso de los motociclistas. “En este tema hay mucho por hacer, porque en la mayoría del país aún la gente no usa el cinturón. Solamente hay una mayor aceptación de su uso en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, pero apenas cruzamos la avenida General Paz su uso disminuye considerablemente y lo mismo sucede con el casco”.

Finalmente Gasparini destacó que “el uso del teléfono celular mientras se conduce también figura como causal de accidentes, porque la mente humana no está preparada para prestar la debida atención a esas dos actividades al mismo tiempo. Por lo tanto, o se conduce o se atiende el teléfono. Nunca ambas a la vez, por más que lo hagan con manos libres, porque la conducción de un vehículo necesita de todos los sentidos del que lo maneja y si va hablando por teléfono la atención se dispersa”.