Cazadores ilegales son descubiertos por fotos subidas a Facebook

Las imágenes fueron halladas además en el celular de uno de los cazadores, detenido por otro delito. La denuncia fue realizada por una guardaparque en Bernardo de Irigoyen.
Un grupo armado de cazadores furtivos que opera desde hace un tiempo en la zona Norte de la provincia, en el límite con Brasil, fue denunciado por el Ministerio de Ecología tras ser descubiertos por fotografías de las presas cazadas que fueron publicadas en Facebook.
La denuncia la radicó una guardaparque en la comisaría de Bernardo de Irigoyen, por los delitos de caza furtiva, depredación de fauna silvestre y depredación de fauna silvestre agravada, conforme a la Ley Nacional 22.421 de conservación, que sanciona como pena máxima con diez años de cárcel a los responsables, además de sanciones económicas.
Si bien la banda estaría integrada por siete hombres, solamente uno de ellos fue identificado, y al cierre de esta edición estaba siendo buscado por la Policía de esa localidad, que a través de él pretende llegar a los demás cazadores.
De acuerdo a las fuentes consultadas, fueron descubiertos por las fotos que fueron halladas en el teléfono celular de uno de los integrantes, que había sido detenido días pasados por haber cometido otro presunto delito con la comercialización de un automóvil.
Cacería ilegal
Las imágenes trascendieron a la opinión pública por medio de la red social, soporte que eligió un ciudadano para escrachar a los cazadores, y al ser vistas por las autoridades de Ecología se decidió hacer la presentación policial con pedido de intervención de la Justicia.
Las fotos fueron capturadas en medio del monte y muestran una gran cantidad de animales silvestres faenados, como venados, pecaríes, monos e incluso un tapir, considerado una especie protegida al ser calificado como monumento natural provincial.
Todos los animales carneados estaban sobre una improvisada parrilla hecha con tacuaras cruzadas, donde los cazadores incluso exhibían sus cabezas. Esas imágenes, llamativamente, fueron eliminadas de la red una vez que el caso fue denunciado.
De todas maneras, integrantes del Ministerio de Ecología, quienes se encuentran interviniendo en la zona con acciones para dar con los responsables, pudieron guardar las fotografías y los perfiles de Facebook de los supuestos cazadores, elementos que fueron aportados a la causa.
Una alta fuente consultada manifestó que “claramente se trata de una cacería para vender la carne en el mercado ilegal, porque la cantidad de animales ejecutados excede ampliamente lo que esta permitido teniendo permiso para hacerlo”.
Esa hipótesis se sustenta también en la precaria construcción preparada para colocar la carne de los animales silvestres, que se usa de modo tal que con un fuego mínimo debajo permite mantenerla en buen estado por más tiempo, previo a su comercialización.
Por estas horas, más allá del rastrillaje para encontrar el campamento en el monte y a los cazadores, se busca determinar la fecha en la que fueron tomadas la imágenes.