JARDÍN AMÉRICA:Colecta comunitaria por los niños mbya

Paula Marina Pisak Albisser (36) es profesora de letras y cursa la carrera de abogacía en la sede Posadas de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne). Con su pareja, Hernán, tuvieron a sus hijas Agustina Antonella (9) y Ludmila Athenea (2). La historia de Paula trascendió primero por su sufrimiento y más tarde por su lucha y su compromiso solidario.
Paula es hipoacúsica, consecuencia de una mala praxis, pero su discapacidad física no limitó el estímulo de su alma. Esa necesidad de hacer algo por los otros. Junto a un grupo de vecinos de Jardín América, esta mujer aguerrida realiza año a año una colecta de golosinas, gaseosas y juguetes para festejar el Día del Niño y Navidades en las aldeas mbya. Se trata de las comunidades Tecoa Guaraní, Tecoa Tacuaporá y Virgen María, ubicadas sobre la ruta provincial 7.
“El festejo comenzó porque noté que cada vez que llega agosto, los municipios festejan o se acuerdan de los niños del pueblo pero no de las aldeas, y ellos también son niños. Como yo tenía contacto con los caciques, les propuse y quedaron encantados, me dijeron que jamás lo habían festejado, que nunca alguien se acercó para hacerlo”, cuenta Pisak a El Territorio.
El primer festín en 2010 fue con leche chocolatada, bollos, galletitas y regalos, usados y nuevos. Este año. gracias a la colaboración de la gente, la fiesta será con pelotero y todos los obsequios en estado cero kilómetro.
“Mis hijas y mi marido siempre acompañan, yo elijo domingos porque es el único día libre de ‘mi flaco’ para que me lleve, así que en mi familia no hay descanso dominical”, comenta, y se atreve a confesar que de tanto en tanto se le quema la comida por estar tan involucrada en la logística.
“Son chicos adolescentes ya, pero no dejan de ser inocentes y niños. Yo había recibido una bolsa enorme de huevitos Kinder con rompecabezas y ellos felices se pusieron a armarlos. Con tan poco podemos ayudar… Yo me siento muy plena al poder aportar mi granito, y obvio que sin la gente que siempre me apoya nada podría hacer”.
Otra de las banderas que iza esta docente con vocación solidaria es la seguridad vial. “Se mueren muchos niñitos al cruzar la ruta en busca de agua, ya que sólo una aldea tiene un pozo perforado y luz. Como no había señalización, los camiones y coches iban muy rápido, dejando muertes reiteradas cada mes. Denuncié y pedí intervención, hasta que finalmente este año se construyeron unos reductores de velocidad, que si bien son muy criticados por la sociedad, resultan útiles para las comunidades guaraníes”.