UNA NUEVA GENERACIÓN EN EL CENTRO DE JARDIN AMERICA

Crece el fenómeno de los skaters en Jardín América

Tienen dos puntos especiales de encuentro, pero de muchos, según dicen, se tienen que ir porque los echan. Por su seguridad, reclaman un skatepark
Miércoles 3 de septiembre de 2014 |

Buena convivencia. | Los chicos resaltan las buenas relaciones entre ellos y entre todos se ayudan con sus tablas. | Foto: Norma Traid
JARDIN AMÉRICA (CORRESPONSALÍA).
La calle Chile, en pleno centro de Jardín América, y muy cerca de la plaza El Principito, alberga a un grupo de adolescentes y preadolescentes con sus respectivas tablas de skate. Casi todas las tardes se reúnen allí y comparten habilidades y nuevos trucos con sus tablas.
De acuerdo a lo que se puede observar, los chicos permanecen un rato en ese lugar y luego se mudan a otros espacios urbanos que hicieron propios desde hace un tiempo; y no se quedan en ningún lugar porque “los echan”, según ellos mismos cuentan.
Durante un largo rato El Territorio dialogó con ellos y detallaron que “practican para aprender nuevos trucos, que son skaters y que cada uno tiene su propia patineta”.
No se visten de manera especial, se ríen mucho de los trucos fallidos y disfrutan de lo logros individuales.
Reconocen al más hábil, eligieron un rincón donde depositan sus mochilas e insisten en que sus padres saben que están con sus patinetas en ese lugar.
Sueñan con un skatepark, un lugar sólo para ellos, donde puedan lucirse, practicar y “quedarnos todo el tiempo que quisiéramos con nuestros amigos”, dijeron a modo de reclamo a las autoridades del municipio.
Como sello distintivo se percibe la buena convivencia, la tranquilidad, las carcajadas, el préstamo de alguna herramienta casera para poner a punto sus tablas, la atención que le prestan a los más experimentados y el desafío de superarse individualmente.
Una nueva generación de jardinenses recorre las calles de la ciudad buscando un lugar propio que tenga una buena vereda, algunos obstáculos, que sea tranquilo y hasta donde se pueda llegar a pie.
En medio de todo esto aparece un vecino diciendo que “los chicos necesitan un lugar para practicar”, que no molestan a los vecinos, “pero que siempre lo tienen que hacer en las calles”.
Por ahora, cuentan con el apoyo de la mayoría de la gente y tienen esperanzas en que pronto sus pedidos podrán convertirse en realidad, sobre todo, para su seguridad.