Inseguridad: Los ladrones pueden utilizar el Street View para estudiar su objetivo y planificar los robos

El “Google Street View” desató nueva polémica por la inseguridad
Desde que comenzó a funcionar el sistema con imágenes de Iguazú y Posadas en capturas callejeras de 360º, la privacidad de las personas y la seguridad de sus casas son un punto de debate entre los usuarios de la Web. Consideran esta herramienta como una posible fuente de consulta para que los ladrones estudien su objetivo y planifiquen los robos a golpe de clik.

El Google Street View tuvo su desembarco en Argentina el jueves, cuando publicó las fotos de la primera tanda de ciudades. Muchos misioneros se “descubrieron” en las fotos callejeras en 360 grados que una camioneta equipada especialmente tomó en cantidad. Los ladrones pueden utilizar el Street View para estudiar su objetivo y planificar los robos, ya que, aunque las imágenes de esta herramienta de Google no sean en tiempo real, sirven para conocer cuáles son los accesos de una vivienda, si hay cámaras instaladas, si existen medianeras para saltar, qué lugares donde esconderse hay en el entorno y otros aspectos.

Por su parte, desde Street View señalan que la herramienta tiene un fin turístico, comercial, cultural y educativo porque permite a los profesores mostrarles a sus alumnos distintos lugares de todo el país. “Algunas personas tienen una mala interpretación porque todavía no se comprendió su uso. El Street View no tiene como objetivo recolectar información de la gente. Eso es parte de una fantasía”, garantizó Google Argentina.

Existe la posibilidad de ocultar las casas en Street View, algo que se puede hacer rellenando un formulario que Google ofrece a aquellos que, por motivos de privacidad, deseen que su casa (o su negocio) no puedan ser vistos: https://geo0.ggpht.com/cbk?cb_client=maps_sv.tactile&authuser=0&hl=es&output=report&panoid=1sOysXDCXqxi-DvP6JFl-w&cbp=1%2C10%2C%2C0%2C0&hl=es&gl=es

Previamente, hay que buscar el lugar que se quiere ocultar y ubicarlo en el interior del cuadro que aparece en pantalla tras seleccionar la opción “Informar de un error” que aparece en la esquina inferior derecha de la pantalla. Después, y tras rellenar el formulario, Google procederá a difuminar la vivienda que has indicado, poniéndola a salvo de aquellos que quieran echarle un ojo a esa casa.

Google Street View ha tenido varios tropezones desde su lanzamiento en 2007. En abril de 2011, el Tribunal Administrativo Federal de Suiza le pidió a la empresa “velar” porque las caras y las patentes sean “irreconocibles antes de publicar las imágenes en internet”. “Cada cual tiene derecho a su propia imagen y en principio, está prohibido fotografiar a nadie sin su consentimiento”, recordó el tribunal, además de señalar que Google debe también “garantizar” el anonimato de las personas fotografiadas ante “instalaciones sensibles”.

También tuvo conflictos legales en Londres, Japón, Canadá. En Grecia y Lituania se prohibió la recolección de imágenes y en Alemania y Francia, la empresa fue multada por recolectar imágenes sin consentimiento. Pero el caso más grande es el que se lleva adelante en los Estados Unidos donde al parecer las cámaras recolectaron correos electrónicos y contraseñas de internet. A principios de septiembre, la Corte Federal de Apelaciones en San Francisco concluyó que Google no se limitó a escuchar comunicaciones de radio accesibles cuando recabó información del interior de viviendas.

“Ellos descargaron información transmitida en redes de Wi-Fi no protegido que fue capturada por Google, incluidos correos electrónicos, nombres de usuarios, contraseñas, imágenes y documentos”, indica el fallo.

La empresa ya se disculpó, adujo que fue un error y prometió no volver a cometerlo. En el 2013, Google llegó a un arreglo de siete millones de dólares con 37 estados norteamericanos en una demanda en la que fiscales generales argumentaban que mientras los vehículos de Street View atravesaron barrios entre 2008 y marzo de 2010 tomando fotografías, también levantaron información que era transmitida a través de redes inalámbricas no protegidas.