Adiós al maestro Jorge Machón

Por Pablo Camogli, historiador y periodista. Lejos, a la distancia. Así me encuentra la triste noticia de la muerte del maestro Jorge Machón, el mayor y más importante historiador sobre Andrés Guacurarí y Artigas y la gesta del pueblo guaraní/misionero en armas. Su legado historiográfico es enorme y su aporte a la clarificación del pasado misionero y regional es de un valor supremo. Machón no solo ha reescrito la historia, él mismo ya forma parte de la historia de nuestra provincia.
Machón fue el primero en entrever que detrás de la figura de Andresito había algo más que una historia pintoresca o romántica. Por el contrario, que se trataba de la irrupción de un personaje histórico en un contexto político-social determinado en el cual confluían dos trayectorias específicas: la de los guaraníes como pueblo guerrero y la del federalismo artiguista como expresión radicalizada de la revolución y la independencia. A rastrear y reconstruir esta porción de la historia, Machón dedicó buena parte de sus últimos y fructíferos años.
El aporte central de Jorge Machón fue sustentar esa visión histórica en fuentes documentales, muchas de las cuales permanecían inéditas hasta que él las publicara en varios de sus artículos y libros. Mediante un trabajo sistemático y constante por diversos archivos del país, la región y el mundo, es que en las últimas décadas el acervo documental sobre la época comprendida entre 1810 y 1830 se incrementó en forma considerable. Buena parte de ese trabajo se lo debemos a Machón.
La trascendencia del profesor Machón en la historiografía misionera es indiscutible, pero no es ese su aspecto más destacable. Machón fue, por sobre todas las cosas, un gran tipo, una persona de una generosidad absoluta para con todos aquellos que nos acercábamos a él para consultarlo, pedirle datos, materiales o simplemente para aprender de su sapiencia. En un medio en donde los egos suelen opacar importantes trayectorias y unos cuantos se consideran dueños de la historia que han escrito, Machón fue el perfecto ejemplo de la generosidad, la solidaridad y la construcción colectiva del relato historiográfico. En ese rubro, será insuperable.
Lejos, a la distancia, te despido maestro Jorge Machón. Solo me resta decirte ¡gracias! Gracias por siempre, gracias por tanto. Ya te imagino galopando rumbo a la utopía junto a Andresito y las huestes guaraníes que nos enseñaste a conocer y a amar.