Reserva natural “EL Paraíso” de Jardín América: Para nosotros la ministro de ecología Viviana Rovira es de “YESO”

A la reserva natural “EL Paraíso” de Jardín América, entre los cazadores furtivos, ladrones de maderas y saqueadores del campamento la están destruyendo y junto con esto la voluntad de los propietarios por conservar las parcelas de selva paranaenses aún existentes.
Para nosotros la ministro de ecología Viviana Rovira es de “YESO”, jamás nos convocó para encontrar soluciones juntos a estos problemas, para ella no existimos.
El Ministerio de Ecología está totalmente des-jerarquizado. El gobernador Maurice Closs y la Cámara de Representantes de la Provincia tienen que tomar medidas urgentes sobre este asunto. La conservación de los montes y fauna nativa debe ser una política de estado concreta, efectiva y visible a los ojos de la población y no solo en los discursos proselitistas.
Todos necesitamos que la población acompañe este reclamo, hasta que las autoridades políticas comprendan que la conservación de los montes es un acto de amor al prójimo y no un pecado. Compartirlo en tu muro tambien es un acto de amor.
Grupo “ECO” El Paraíso. www.facebook.com/ecoelparaiso

UNA RESERVA ÚNICA. El patrimonio natural librado al descontrol por falta de presencia del Estado.
• Desesperados por la falta de seguridad y los peligros que padecen, un grupo de propietarios y directores de reservas privadas envió una nota a la ministra Viviana Rovira • Nunca recibieron respuestas •

POSADAS. La inseguridad en los montes misioneros se ha vuelto un tema grave en los últimos años debido a la falta de guardaparques y el poco equipamiento que le provee el Ministerio de Ecología para que puedan desempeñar su tarea como corresponde.
Todas las semanas se conocen hechos poco felices en las crónicas policiales, como la detección de cazadores furtivos, armados y muchas veces alcoholizados en reservas de selva privadas o fiscales; o también denuncias por tala ilegal de monte nativo, con el consecuente daño ambiental que provocan.
A causa de esta situación, desesperados por la falta de seguridad y los peligros que padecen, el año pasado un grupo de propietarios y directores de reservas privadas envió una nota a la ministra de Ecología, Viviana Rovira, solicitando que tome medidas al respecto de esta situación.
Como no tuvieron ningún tipo de respuesta, en marzo pasado insistieron con el pedido, pero además de reservas naturales en este caso se sumaron emprendimientos agro ecológicos. La respuesta de Rovira fue la misma: no hubo respuesta.
En el escrito señalaron que “queremos manifestar nuestra profunda preocupación por la necesidad de proveer de seguridad a nuestras actividades”.
“Es manifiesta la ausencia de guardaparques con el equipamiento adecuado para frenar las actividades de depredación que con total impunidad, personas armadas causan en nuestra fauna y en la biodiversidad toda”, remarca el texto firmado 27 de marzo, al que accedió PRIMERA EDICIÓN.
“Queremos recalcar que la política de promoción del turismo que se fomenta desde el Estado provincial requiere de acciones concretas de control y vigilancia permanente, por ello y en marco de esta línea de pensamiento, requerimos con premura una solución a esta problemática”, finaliza el pedido, que tiene la firma de numerosos emprendimientos.

Alto riesgo
Uno de los firmantes, Martín González, titular y director de la Reserva Yaguarundí, consultado por este Diario señaló que “todos los firmantes coincidimos que en nuestros lugares corremos riesgos porque enfrentamos permanentes situaciones de cazadores furtivos, de robo de madera, de intrusión, que ponen en peligro no sólo el ecosistema sino también a nosotros y los visitantes que recibimos”.
“Yaguarundí figura como reserva protegida pero hoy tiene más cazadores que animales. No hay presencia del Estado para garantizar este proyecto que tiene un convenio con Ecología desde hace 17 años pero que no se cumple”, sostuvo.
Reconoció que la situación “se agravó mucho en los últimos años. Acá hace unos años llamábamos al intendente de Parques y teníamos respuestas a lo máximo en 48 horas, venía un grupo de guardaparques con algún gendarme y secuestraban caballos, escopetas, elementos de caza. Se realizaban operativos seguidos y durante un tiempo se logró que frenen la caza furtiva y el robo de madera, sin embargo, en los últimos años se abandonó el cuidado y los cazadores volvieron con todo. Yo veo como en Yaguarundí entran cada fin de semana entre cuatro y cinco grupos de motociclistas armados a cazar, con total impunidad, no puedo hacer nada”, relató indignado.
“Matan, roban, se burlan de nosotros. La última vez dañaron las cabañas que tenemos en el monte, robaron dos caballos y elementos de limpieza. Estamos totalmente indefensos. Es muy fea la situación de caminar un sendero con algunos visitantes que vienen a observar aves y encontrarse con un grupo de hombres armados, con perros y en la mayoría de las veces alcoholizados, no podemos hacer nada”, añadió el titular de la reserva.

Siguen talando
Otro tema por el cual se quejó y denunció González fue por la tala: “La reserva Yaguarundí está quedando aislada porque habilitan extracción de madera en la periferia, los animales quedan encerrados, se mezclan entre descendencia familiar, la genética se debilita, se enferman y se mueren, el impacto es tremendo en todo el ecosistema”.
Dijo que habló tanto con gendarmes y con guardaparques acerca de esta situación: “Los puestos de Gendarmería quedaron despoblados porque muchos fueron trasladados a otras ciudades al fin del año pasado, ahora se está recuperando un poco esa situación. En cuanto a guardaparques, no tenían armas, no pueden enfrentar así a cazadores armados y alcoholizados, además no tienen equipo, necesitan radios, vehículos cuatro por cuatro, cuatriciclos, combustible, cubiertas, otros elementos, falta nombrar mucha cantidad de guardaparques para cubrir la necesidad de la provincia. No hay voluntad política”, enfatizó.
Por último contó una anécdota sobre la ineficiencia de los encargados de proteger el ambiente: “Tenemos una oficina de guardaparques, biólogos, personal de Ecología, antes acudíamos a ellos y nos daban respuestas pero al jefe anterior lo trasladaron al norte de la provincia por ser demasiado eficiente, el que vino ahora no responde ni soluciona ninguno de nuestros planteos”.
“Resulta que en una ocasión lo llamo y le informo que mataron al último tapir que andaba en la región y que el cazador tenía un freezer en su casa, lleno de carne de tapir y la estaba vendiendo. Lo estuve llamando durante una semana y no hizo nada, así pasa con todas las cosas, informé eso al Ministerio de Ecología y tampoco, ninguna respuesta”, finalizó Martín González, director de la reserva Yaguarundí.
La problemática se cruza y se relaciona con los reclamos que hace años vienen realizando los guardaparques provinciales, acerca de la falta de decisión política para cuidar con más rigurosidad la selva misionera y sus riquezas animales y vegetales.