Un museo privado con reliquias guaraníes en colonia Oro Verde

El productor Carlos Burgin tiene en el patio de su casa un galpón en el cual atesora piezas que halló junto a su padre en tierras donde vive

El vecino Carlos Burgin (76), de una familia pionera en la colonia Oro Verde, cuenta en el patio de su casa con una colección privada de reliquias guaraníes, elementos recogidos desde la llegada de su padre, Ernesto Burgin, inmigrante suizo, en 1939.

El museo privado de don Burgin funciona en un galpón de madera en el fondo de su hogar. El espacio posee vitrinas donde se pueden visualizar los distintos objetos rupestres que según el productor datan de hace 8 mil años antes de Cristo.

“Esta colección la comenzó mi padre cuando trabajamos la tierra. Nos llamaba la atención por la gran cantidad de estos elementos que hallamos en la zona. Hay herramientas y utensilios de la vida diaria de los guaraníes que utilizaban para la caza y la pesca”, contó el colono.

Don Carlos Burgin es productor y se dedica principalmente a la plantación de cítricos, también de maíz y orquídeas, actividad que desarrolla a lo largo de sus 16 hectáreas de tierra ubicadas en el Lote 22 A de la colonia Oro Verde, fundada por la firma Martín & Cia. Limitada SA en 1925.

Burgin sostuvo que entre las piezas que posee hay cuchillos, morteros y elementos que utilizaban para afilar rocas y desollar animales, restos de vasijas y un arco hecho con madera de guatambú. A su vez, también tiene en exposición herramientas que utilizaron los colonos pioneros en su labor diaria, como azadas suizas que en su época sirvieron para labrar la tierra, y un lanzallamas rústico para la eliminación de langostas en los cultivos.

“Mi pieza favorita de la colección es una pequeña vasija de cerámica que encontró mi padre. También hay una piedra lisa que utilizaban como mortero la cual la encontré junto a otras herramientas, todo esto siempre me pareció importante de preservar”, reflexionó el productor.

En sus épocas doradas el paraje ubicado en el corazón del departamento Libertador General San Martín, limítrofe entre los municipios de Capioví y Puerto Rico, se destacaba por la abundante producción de yerba mate, lo que dio origen a su denominación: “Oro Verde”.

Sin embargo, hace dos años el secadero de yerba que funcionaba como Cooperativa Agrícola Oro Verde Limitada para la producción de yerba mate dejó de funcionar principalmente debido a la falta de personal ya que muchos de los productores que vivían allí vendieron sus tierras para la plantación de pino o se dedicaron a otras actividades, como la cría de animales y al forraje para alimento de ganado.

La colonia cuenta con una superficie de 3800 hectáreas y una longitud de 18 kilómetros de ribera sobre el río Paraná. Cerca del paraje se encuentra la aldea Tekoá Miní, que hace ocho años agrupa a familias de la comunidad mbya.

“En una oportunidad vino una antropóloga a ver mi colección y se mostró interesada en contar la historia. Hasta ahora guardo todo, la gente que visita el paraje se interesa por el museo y se acerca a mirar”.
Carlos muestra orgulloso las piezas que atesora en el galpón en el fondo de su casa. | Foto: Facundo Correa El Territorio