Homenajearon a voluntarios del Pro Huerta en Jardín

Los festejos reunieron a los pioneros del programa en Jardín, Garuhapé, Capioví, Urquiza, Santo Pipó y Leoni.
Jardín América (corresponsalía). Se realizó en esta ciudad un reconocimiento a los voluntarios del programa Pro Huerta con más de 20 años ininterrumpidos de servicio.
Al acto concurrieron Justo Ramón Servín, de Santo Pipó; Isabel Rivero, de General Urquiza; Ramona Osorio, de Capioví; Gregoria Ramírez, de Garuhapé; Mirta Romero, de Jardín América; y Miguel Sánchez, de Puerto Leoni, quienes fueron agasajados por el ingeniero Nelson Mereles y otros integrantes del Inta.
El Territorio dialogó con Gregoria Ramírez, que con sus 84 años es una de las primeras de la zona de Garuhapé Mí que accedió a ser promotora voluntaria: “Cuando comenzó la entrega de semillas empecé a ser promotora, me encargo de la entrega de semillas y de árboles frutales hasta hoy, trabajé muchos años en el comedor de la zona rural y desde ahí y en contacto con la gente empecé”.
“Trajimos varias capacitaciones y a las mejores huertas les entregábamos pollitos para ayudarlos e incentivarlos, aprendimos también a cocinar con nuestros productos, muchas veces quise dejar porque estoy grande pero la gente no quiere, saben que soy la que siempre tiene las semillas”, contó orgullosa.
De su lado, Ramona Osorio, del barrio Jardín, de Capioví, comentó: “Empecé con el Pro Huerta con mucha capacitación, hice todas las que me enseñaban cómo trabajar con la tierra, me gustan mucho las plantas”.
“Antes recorríamos las colonias, pero ahora como ya saben dónde estoy vienen a buscar las semillas a mi casa, también les enseño cómo hacer abono para la lechuga, repollo, remolacha y zanahorias o acelgas”, explicó Ramona.
“Con el Inta hicimos un libro de cocina en el que todas las recetas son con verduras, nada de carne, sigo haciendo mis recetas viejas porque son riquísimas”, agregó.
A pesar de haber formado una familia numerosa, con cinco hijos, nunca dejó de ser promotora y hoy en día trata de inculcarle sus experiencias a su nieto, que según ella “tiene buena mano para las plantas, pero no le gusta mucho”.
El Inta conmemora los 25 años de vigencia en el país del Pro Huerta, que “es un programa de políticas públicas que promueve las prácticas productivas agroecológicas para el autoabastecimiento, la educación alimentaria, la promoción de ferias y mercados alternativos.