LAS ACUSACIONES CONTRA EL HOGAR ANSPAZ CONTINÚAN

Piden reabrir la causa por la primera denuncia de abuso

En octubre de 2014, una niña ingresó al hospital con lesiones genitales, pero el informe forense descartó indicios de ultraje. Ahora temen que el caso haya sido manipulado

Casi la totalidad de los niños que estaban alojados en el hogar fueron reubicados por disposición de la Justicia.
JARDÍN AMÉRICA. Pareciera que el hogar Anspaz no deja de ser noticia nunca, pero la gravedad de los casos registrados en su interior así lo ameritan. Ahora, los denunciantes que se animaron a ventilar los abusos y maltratos sufridos por los niños allí alojados piden que se reabra la causa por la violación de una niña denunciada en 2014.
La mencionada causa se inició el 10 de octubre del año pasado, cuando una niña de 1 año y 3 meses ingresó al hospital zonal de Jardín América con un “shock vagal por coito anal”.
La beba estaba inconsciente, “con un cuadro de deshidratación, excitación psicomotriz, dilatación y desgarro de esfinter” y estuvo al borde de la muerte, pero la labor de los médicos de turno lograron salvarla. Tras los testimonios vertidos por otras nenas del hogar, se radicó una denuncia por abuso sexual en contra de uno de los hijos de la encargada del hogar, en este caso uno mayor de edad.
En su momento, tras la correspondiente denuncia radicada en la Comisaría de la Mujer, la beba fue examinada por la médica forense de la Cuarta Circunscripción Judicial, quien descartó la existencia de un abuso.
El informe, firmado por la profesional, consignaba que la menor no presentaba daños vaginales y que las presuntas lesiones anales correspondían a una diarrea.
El diagnóstico oficial fue mirado con sospecha por las enfermeras que atendieron a la niña y por eso se pidió que se investigara el posible ultraje de la menor.
Desde ese momento, la causa quedó estancada y nunca más avanzó, pero la labor de la perito forense siempre quedó bajo sospecha.
Un año después, otros graves casos de abuso sexual salieron a la luz nuevamente y esta vez el drama no pudo ser ocultado.
Las recientes tres denuncias fueron presentadas entre octubre y diciembre de este año, donde se dejaba asentada la presunta violación de tres niñas de entre 10 y 13 años.
Todos los casos fueron constatados por los médicos de la Comisaría de la Mujer y, con el correr de la investigación, la Justicia local tomó declaración en Cámara Gesell a las denunciadas víctimas. Las sospechas apuntaban a dos de los tres hijos varones, de 17 y 23 años, de la encargada del establecimiento que alojaba a once niños judicializados.
En este contexto, las declaraciones de las menores fueron contundentes y sindicaban de manera directa al adolescente de 17 años como el autor de los aberrantes abusos. Para ese entonces, la encargada del lugar ya había sido apartada del cargo y, tras los testimonios recabados, la Justicia libró la orden de detención del sindicado violador.
El adolescente fue detenido el miércoles, poco después del mediodía, y desde ese entonces permanece alojado en una dependencia para menores en Posadas, a disposición del juzgado interviniente.
La encargada, por su parte, permaneció oculta por unos días y, desde la clandestinidad, amenazaba a las personas implicadas en el caso, pero ahora ya estaría a disposición de la Policía y la Justicia.