La plaza Colón ya muestra su nuevo perfil en Jardín América

Se hicieron habilitaciones parciales para que los vecinos la disfruten, mientras se avanza lentamente en el resto. Senderos y la fuente de agua, próximos pasos

JARDÍN AMÉRICA (CORRESPONSALÍA). Las obras de puesta en valor siguen su marcha en la plaza Colón de Jardín América, quizá no al ritmo que se esperaba, pero continúan.
Algunos espacios del perímetro del paseo público ya fueron habilitados, se sigue ordenando la circulación vehicular y peatonal alrededor de la plaza, la iluminación con cableado subterráneo ya se puso en funcionamiento y en la actual etapa de construcción se trabaja en la explanada, en el anfiteatro y quedará para un futuro mediato la construcción de una fuente.
El Territorio dialogó con el responsable de la obra, el arquitecto Bernardo “Lilito” Herrera, quien además de brindar detalles sobre cada una de las modificaciones e incorporaciones que se están haciendo, por primera vez se refirió al significado de ese espacio para los jardinenses.
“La plaza para todos nosotros es muy importante, acá crecimos, en este lugar por décadas se realizaron muchas actividades, por eso se entiende a la gente que tiene un derecho adquirido sobre este espacio”, relata.
“Atendiendo a eso -continúa-, cuando elaboramos el proyecto consideré que habría que respetar la idea generadora de esta plaza, pero también, reconociendo el paso del tiempo, saber que nosotros fuimos creciendo en habitantes y en el parque automotor”.
“El crecimiento de la ciudad de Jardín América y la incorporación de la avenida Libertad como eje de ese crecimiento cambiaron el perfil de la ciudad, hoy tenemos en esa avenida el centro de la ciudad”, analizó Herrera.
El arquitecto aseguró que “eso incidió fuertemente en el tránsito peatonal y vehicular de la ciudad y en base a esa realidad se fue concibiendo el proyecto, particularmente sentí una fuerte resistencia a la propuesta de hacer las modificaciones, pero el paso del tiempo me demostró que ya era un espacio obsoleto”.
En cuanto a los próximos pasos, señaló que restan algunos senderos y se debe finalizar los detalles de inicio y finalización de la fuente de agua.
“La plaza de Jardín América tiene otro espíritu, la gente vive diferente a la de otras ciudades en sus respectivas plazas, por eso se hicieron habilitaciones parciales”.
Finalmente, Herrera se dirigió a los vecinos: “Quiero pedir disculpas a la sociedad, hubiera querido terminar más rápido, pero quédense tranquilos, seguimos trabajando y creo que en poco tiempo tendremos la habilitación casi total de la plaza”.
Este tradicional espacio público fue diseñado en sus orígenes -a fines de la década del 60- por el arquitecto Fernando Dasso, pero nunca se terminó en su totalidad.
Las sucesivas administraciones municipales fueron incorporando senderos, monumentos y alegorías, pero ninguna de ellas hizo en ese espacio una modernización íntegra.
La puesta en valor que se está realizando fue concebida por un equipo de esta ciudad y luego de la presentación de la maqueta con el proyecto, muchos vecinos se manifestaron en contra de las obras.
Luego de varias idas y vueltas, algunos ítems del proyecto original se modificaron, como las pirámides vidriadas, y otras se incorporaron, como las instalaciones especiales en el anfiteatro destinadas a personas con capacidades diferentes.
A paso lento la obra sigue en marcha. Mientras tanto, los jardinenses se instalan a diario en su plaza para recrearse, hacer deportes, reunirse o simplemente para ver los trabajos que se hacen.
Fuente: Diario el Territorio