Acueducto de Jardín América: la Nación reclama documentos por los 45 millones no invertidos

Acueducto de Jardín América: la Nación reclama documentos por los 45 millones no invertidos

La obra está paralizada desde hace más de un año, aunque el organismo dice que son ocho meses. Faltan 3.000 metros de cañería de la primera etapa. Aseguran que los trabajos se retomarán esta semana.

Desde hace días corren fuertes versiones en torno de una intimación de las autoridades de la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación al Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (Imas) por documentación faltante en torno de la inversión de 45 millones de pesos destinados al esperado y promocionado acueducto de Jardín América, una obra necesaria que se encuentra paralizada desde hace meses, y que requirió del millonario presupuesto sólo para la primera etapa.

Los fondos llegaron a la provincia a través del Programa de Asistencia en Áreas de Riesgo Sanitario (Proarsa) que manejaba el exsecretario de obras públicas kirchnerista José López, ahora detenido por intentar esconder nueve millones de dólares en un convento de General Rodríguez.

Según la versión extraoficial de fuentes del gobierno nacional, lo ocurrido en torno de la obra “roza el escándalo” por el poco avance de los trabajos previstos y los montos requeridos, al punto “que no llegará un sólo peso hasta que se justifique lo gastado”.

Oficialmente, el vocero de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, Sergio Levit, dijo a PRIMERA EDICIÓN que la provincia “adeuda papeles” en torno de esta obra en particular, los que les fueron exigidos a los ejecutores, aunque todavía no los remitieron. Y que recién una vez que los presenten, la obra será auditada in situ.

Consultado por este Diario, el titular del Imas, Joaquín Sánchez, desmintió con vehemencia que exista un requerimiento por falta de rendiciones y aseguró que los trabajos en el acueducto se reiniciarán la semana que viene. Dijo que no existen intimaciones por papeles faltantes, sino una discusión en torno del reconocimiento de una redeterminación presupuestaria por mayores costos, que la provincia espera sean reconocidos por Nación.

Según aseguró el funcionario, el presupuesto de 45 millones previsto en 2014 no fue actualizado según los índices de inflación, de allí que el dinero no alcanzara para los trabajos que habían sido programados en ese primer tramo de acueducto. “Hubo dos devaluaciones. Cuando se presupuestó esta obra, el cambio era de un dólar a cinco pesos y hoy estamos en 15. Presentamos toda esa documentación. La empresa no abandonó la obra, como dije, no hubo redeterminación”, aseguró.

“Las rendiciones de todo lo que hemos certificado y hemos hecho las hemos presentado. Lo que estamos viendo con Nación es la manera de continuar”, agregó. Y aseveró que hicieron un compromiso con el organismo nacional para retomar la obra la semana pasada, pero por cuestiones climáticas los trabajos recién se reiniciarán la semana entrante. La idea, explicó, es completar otros 1.600 metros de cañería.

Lo que estaba previsto
El proyecto previó la construcción de una toma de agua flotante con dos electrobombas para sacar el agua desde el río Paraná, en Colonia Oasis, y de un acueducto de 15 kilómetros de extensión hasta el asco urbano de Jardín América, con cañería de 500 mm., subestación transformadora y líneas eléctricas. Iba a proveer de agua cruda para convertirla en potable en la planta potabilizadora de la ciudad, que de allí iba a abastecer a la actual red.
También estaba previsto un sistema de riego en la zona rural para promover el cultivo intensivo de hortalizas en un área de quintas.

La obra fue promocionada como “el primer gran acueducto desde el Paraná” y se inició el 25 de febrero de 2014 mediante la firma del acta correspondiente. En el acto de lanzamiento estuvieron el intendente Oscar Kornoski, la senadora Sandra Giménez (gestora de los recursos nacionales para el acueducto, según señalaron los presentes), el presidente del Imas, Joaquín Sánchez; el presidente de la Cooperativa de Servicios Públicos de Jardín América Enrique Albornoz y representantes de la empresa Indo SA, encargada de la obra.

En su primera etapa, debió construirse la toma de agua flotante y seis kilómetros de caños subterráneos. Según Sánchez, solo pudieron colocar la mitad (tres kilómetros) mientras que se adquirió el material para los tramos restantes. Por los problemas presupuestarios que adujo el funcionario, tampoco pudieron construir la toma de agua.

En febrero pasado, el gerente de la Cooperativa de Servicios Públicos Héctor Faccendini contó a PRIMERA EDICIÓN la versión que recorrió el pueblo respecto de la paralización: “trascendió que la empresa no siguió trabajando porque no le pagaron la totalidad de los certificados en lo que respecta al acopio de materiales, que tienen un costo importante. El costo más significativo en ese tipo de obra es el material, no tanto la mano de obra que se va haciendo con una máquina y con un grupo pequeño de obreros”, confió.

La obra que ilusionó a un pueblo
Desde hace más de un año los caños polietileno de alta densidad (Pead) descargados en la zona de obras descansan a la intemperie sin ningún tipo de resguardo o cobertura, y sin que se haya notado algún movimiento desde fines de 2014.

En la localidad también aseguran que la empresa adjudicada dejó el obrador y hasta desocupó la casa que habían alquilado en la zona de obras, en Colonia Oasis, pero el presidente del Imas también contradijo esta apreciación: “la empresa nunca dejó la obra y esta semana retoman”, aseguró, lo que constituiría una muy buena noticia para la localidad después de tanto tiempo de incertidumbre.

Justamente, en el pequeño poblado semiurbano de Colonia Oasis es donde más decepcionados están los vecinos por la paralización, ya que la impresionante obra preveía la instalación de un sistema de riego único en Misiones, con abastecimiento de agua cruda del Paraná para generar actividad económica y fortalecer las cuencas frutihortícolas del lugar.

En Oasis, la Cooperativa de Servicios Públicos sostiene la demanda de 125 conexiones domiciliarias con poca posibilidad de ampliarlas con las actuales perforaciones.

En el pueblo hay siete mil conexiones que se proveen con agua de la toma del arroyo Tabay, pero cada verano la angustia los invade cuando el caudal baja y la provisión se pone en riesgo. Es lo que pasó en el verano de 2009, cuando la sequía prácticamente redujo el arroyo a un hilo de agua barrosa. Fue entonces que las autoridades comenzaron a proponer el acueducto.

El presidente de la Cooperativa de Servicios Públicos, Rubén Albornoz, lamenta que a la fecha nadie les haya dado explicaciones por la paralización de la obra, ni sobre los presupuestos, ni sobre los fondos faltantes o el eventual conflicto con la empresa adjudicataria. Como no hay información, “la gente del pueblo y de Colonia Oasis nos culpa por la falta de avances de un emprendimiento en el que no tenemos nada que ver”.

“Hace un año y medio se fueron”
El concejal de Jardín América Rubén Ziegler (UCR) aseguró que hay cientos de metros de caños de altísimo costo a la intemperie desde hace más de un año, sin que nadie haya rendido cuentas a la localidad sobre los motivos de la paralización.

Sánchez, en tanto, dijo que la paralización data de ocho meses, y que la empresa nunca abandonó la obra, pero Ziegler no coincide en la versión: “la obra del acueducto está paralizada por lo menos hace un año y medio, parada totalmente. La empresa se fue, no hay movimiento, en Oasis había una casa de madera que estaban alquilando y hace un año y medio que levantaron todo no hay nadie”, aseguró.

Para el concejal, la gente de la localidad cree que el proyecto era muy bueno y seguirá siéndolo, aunque exigen claridad en el manejo de los recursos. “Siempre fue un misterio, nunca supimos qué se recibió desde Nación, cuánto se gastó, cuánto falta, qué costos tuvo lo poco que se hizo y porqué se fueron. No se pueden manejar de esta manera con tantos millones de fondos públicos que tienen un destino determinado. Es plata que le falta al pueblo” se quejó.

En declaraciones públicas a otros medios de prensa, el presidente del Imas Joaquín Sánchez anunció su reunión con funcionarios del gobierno nacional para “reclamar el inicio de las obras cuyos proyectos ya están finalizados”.

Como ejemplo, citó las obras de cloacas para Aristóbulo del Valle y Leandro N. Alem, con proyectos “listos y para ser ejecutados” por lo que buscará coordinar con la Nación el momento y las condiciones de los llamados a licitación. También explicó que hay obras pendientes en San Vicente, Apóstoles y El Soberbio.

La convidada de piedra
Rubén Enrique Albornoz ya expresó en varias ocasiones su incertidumbre por la poca información relacionada a la importante obra del acueducto en la que la Cooperativa tiene gran interés, ya que es la encargada de brindar el servicio de agua potable en la localidad. Consultado por este Diario, reconoció que no tienen ningún tipo de información oficial ni respecto de la obra, ni sobre presupuestos ni sobre motivos de la paralización. “Hemos consultado y sólo extraoficialmente nos dijeron que no hay plata. Nos preocupa porque nosotros terminamos perjudicados. La gente que espera el acueducto nos reclama a nosotros, que no manejamos ni un peso” lamentó.

La cooperativa participó institucionalmente del lanzamiento de la obra a principios de 2014, pero sólo en el rol de colaboradores en la inspección. En tal carácter ese mismo año y tras una creciente, recomendaron cambiar el sistema de bombeo. Nunca más les participaron sobre el proyecto.

En todo el país
El Ente Nacional de Obras Hídricas y de Saneamiento (Enohsa) financió este tipo de obras en todo el país. En los últimos años lo hizo a través del Programa de Asistencia en Áreas con Riesgo Sanitario (Proarsa) que el Poder Ejecutivo incluyó en el marco del “Plan más cerca, más municipio, mejor país, más patria”, un multimillonario presupuesto para obras públicas que manejaba en forma directa el exsecretario de Obras Públicas y mano derecha de Julio De Vido, José López.

Para financiar los proyectos, Nación y provincias firmaban un “convenio único de colaboración y transferencia” en el que se establecía el financiamiento no reintegrable al ente ejecutor. “Bajo ninguna circunstancia el monto otorgado podrá sufrir variaciones superiores al establecido en el presente Convenio” decía una de las cláusulas del documento que el organismo nacional les hacía firmar a las provincias. También señalaban los acuerdos que “todos los desembolsos serán realizados contra la prestación de las rendiciones de fondo, conforme lo establecido en el Reglamento para la Rendición de Cuentas”, a la vez que el Enohsa se aseguraba la potestad de inspeccionar y fiscalizar las inversiones de los subsidios así otorgados.

Pedido de informes
Hace dos semanas el legislador radical Gustavo González presentó un pedido de informes en la Cámara de Diputados para que este poder le requiera al Imas una serie de datos y documentación respecto de la obra del acueducto. Concretamente, espera que el organismo remita a la legislatura el estado de avance, obras e inversiones pendientes para la conclusión y su puesta en funcionamiento; las sumas totales invertidas por el Estado Provincial y Nacional en el proyecto, desde su inicio hasta la fecha, remitiendo la documentación respaldatoria; que informe respecto de la licitación y/o licitaciones públicas realizadas para el desarrollo del proyecto, indicando empresa y/o empresas adjudicatarias; motivos de la paralización; fecha estimada de finalización y puesta en funcionamiento y que indique quiénes son los funcionarios “de nivel técnico o político responsables del seguimiento de la obra, certificaciones de avance y decisiones referidas a la continuidad del proyecto.
http://www.primeraedicion.com.ar/nota/228955/acueducto-de-jardin-america-la-nacion-reclama-documentos-por-los-45-.html