17 DE ABRIL, ANIVERSARIO DE LA COOPERATIVA DE SERVICIOS PÚBLICOS DE JARDÍN AMÉRICA

Ing. Ernesto Faccendini y Daniel Sena en el estudio de radio Odisea realizaron una reseña histórica de la institución.

Corría el año 1966, y en uno de los frecuentes viajes a Posadas que realizó Rodolfo Marzeñuk se encontró con un amigo del secundario, Arnaldo Solís. Este le planteó la posibilidad de conseguir un crédito para proveer de agua potable a Jardín América. Trajo Marzeñuk esta inquietud a su otro amigo, el Escribano Julio César Benítez Chapo y ambos, entusiasmados con la idea, se entrevistaron con el entonces Director de Hidráulica de la Provincia Sr. Dominichi, quien les informó que como primer paso se debía realizar un censo o estudio socio-económico de la población.

Mientras se realizaban todas las tareas previas en forma inorgánica, la Compañía Suiza Argentina donó un terreno que originariamente fue de una hectárea y que después culminó reduciéndose al predio donde actualmente se encuentran las cisternas.

Un grupo de caracterizados vecinos decidieron emprender la tarea de lograr para este pueblo bendecido por las manos de Dios, ideas que comenzaron como una inquietud, pero que mas tarde habrían de cristalizarse en realidades tan importantes caro lo es la provisión de agua potable, líquido elemento tan indispensable para la vida y que en los meses de verano su escasez se hacía sentir con mayor rigor y que la Municipalidad procuraba solucionar en parte acercando a los domicilios que solicitaban el agua, por medio de un tambor.

El agua potable era una necesidad si se pensaba en la salud de la población y el aumento constante de nuevas familias que venían a radicarse a este lugar.

En septiembre de 1966, los mencionados entrevistaron al entonces Intendente señor Jorge F. Machón, interiorizándolo de las gestiones ante la Dirección de Hidráulica, Agua Potable y Saneamiento Rural. El Intendente se interesa y con la Comisión Provisoria se lleva a cabo el estudio socio-económico. Es de hacer notar que efectuado el primer censo, el resultado fue negativo. Muchos respondían: “…el pozo mío nunca se seca”. En cambio, la propuesta no sólo era por la escasez, sino también para prever con tiempo la solución para el gran crecimiento demográfico que podía intuirse. Debido a la indiferencia, o a la idiosincrasia de la época y ante el peligro de perder el servicio, se recurrió a un listado de los inmuebles vendidos; incluyó a las personas que ya habían aceptado y que tenían otra propiedad y se agregaron algunos que ya no estaban; es decir, se recurrió a artificios de entrecasa empeñando a todos los que habían tomado conciencia de la importancia y necesidad de dotar a nuestra población de agua potable.

Concluida la primera parte el plan pasó a estudio de las autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo, ente éste que propicia y financia obras como la que se quería encarar. El resultado del estudio efectuado por el B.I.D, aconseja un replanteo de la tarea elaborada, pues result6 que el índice de crecimiento poblacional de Jardín América superaba al de otras poblaciones de hasta 3.000 habitantes; motivo por el cual se debía realizar un nuevo análisis socio-económico a fin de adaptar la obra a las realidades necesarias presentes, con previsiones para el futuro inmediato. Este emprendimiento nació con una Comisión Provisoria integrada por el Escribano Julio C. Benítez Chapo, los Profesores Jorge F. Machón y Rodolfo Marzeñuk, el Abogado Armando R. Lutz y el Odontólogo Lotario Arturo Otto. Todos los estudios previos demandaron su tiempo y así apareció a la vista de la población una aparente paralización, y para opinión de los más escépticos, que la obra no se realizaría nunca. Se comenzó también a redactar los Estatutos para su posterior aprobación y el día 3 de abril de 1971 se realizó un acto previo a la convocatoria que los miembros de la Comisión Pro-agua Potable tuvieron la inmensa satisfacción de cursar a la población para la constitución de una Cooperativa