La leyenda del Tereré

Una Leyenda Guaraní… Cuando los guaraníes vivían en las reducciones jesuíticas, y en las haciendas de los españoles, por mucho tiempo fueron obligados a internarse en las profundas selvas y traer las ramas de un árbol que ellos llamaban ka’a. Algunos eran devorados por las fieras salvajes, otros morían de sed o hambre. Un grupo fue enviado de la reducción Santísima Trinidad como 10.000 metros para traer la preciada hierba, que los terratenientes y religiosos vendían en todas las ciudades del Río de la Plata y Perú, y en esos tiempos ya lo llamaban “El oro verde”, pues miles de personas lo consumían día a día como un té. Entre este grupo de nativos se encontraba Guasu’i, a quien le gustaba cazar serpientes y llevaba siempre en sus viajes flechas hechas de takuara, pues para él eran los más filosos. Recorrieron un largo trayecto, no sin antes cruzarse con otras tribus salvajes, y lo peor, no había ni un arroyo y por mucho tiempo azotaba una gran sequía a esa región. Ya cansados y sin esperanzas, después de tanto caminar decidieron sentarse bajo un árbol del Ka’a, mirando Guasu’i a su costado vio un hy’a (porongo – mate) roto en unas de sus partes y estaba llena de agua y de hojas del Ka’a. Mostró a su padre y le dijo que en el hy’a había agua, pero que si lo movían se derramaría todo el líquido que tanto necesitaban. Enseguida la creatividad del joven indio encontró la solución, cortó una de sus flechas en varías partes, estas tenían grietas en el centro y repartió a cada uno de sus compañeros; los finos takuára se habían convertido en bombillas, que a cada uno sirvió para saciar su sed. El jugo de las hojas que habían caído en el agua, le daba un sabor especial y además les hizo recobrar el ánimo. Esta experiencia lo llevaron a su tribu y estos empezaron a expandirlo, hasta llegar hasta nuestros días y nosotros lo llamamos “Terere”. Símbolo de integración y comunicación…